Trabajar con mentores es uno de los puntos claves para acelerar el crecimiento de tu negocio. Y si es con mentores que han pasado por una situación similar a la tuya, mejor que mejor.

Es cierto que de los errores y fracasos salimos fortalecidos, pero si puedes evitarte unos cuantos tropiezos gracias a la orientación y experiencia de un profesional que ha llegado dónde tú quieres llegar, tiempo que ahorras ¿no crees?

Mi experiencia en este aspecto ha sido muy positiva. Llega un momento en el que estás dispuesta a invertir dinero con tal de ahorrar tiempo, un tiempo que no tienes o que, simplemente, prefieres dedicar a otras actividades más productivas que si que tienes que realizar tú en primera persona.

Recuerda lo que hablamos siempre: a la hora de priorizar tus tareas y decidir en qué inviertes tu tiempo, mide muy bien los resultados que cada una de esas actividades te ofrecerá y cómo impactarán en el desarrollo de tu negocio. Las que no te aporten nada destacado, puedes eliminarlas sin miedo de tu lista de pendientes.

Pero…

¿Cómo saber si estás en la etapa correcta para buscar un mentor?

 

  • Sientes que te has estancado y no avanzas, te cuesta tomar decisiones porque te imaginas todos los escenarios posibles y en todos ellos, terminas arruinada, fracasada y escuchando cientos de te lo dije por parte de tu círculo más cercano.

 

  • Estás saturada de información, recibes newsletter de un montón de emprendedores top que te dicen qué hacer y cómo hacerlo, pero a muchos se les olvida el cuándo… y pierdes una cantidad ingente de tiempo, además de parte de tu cordura, cada vez que intentas organizar esa información tú sola.

 

  • Tienes varias agendas y listas repletas de ideas y posibles formas de lanzar o hacer crecer tu negocio online, pero a la hora de llevarlas a la práctica, te atascas y terminas tan agotada física y mentalmente, que decides dejarlo para mañana. Tu nivel de estrés crece por momentos y no te gusta vivir siempre al límite, contando cada minuto que dedicas a tu emprendimiento restándolo al tiempo que dedicas a tu familia.

 

  • Sabes que eres la reina de las excusas y las justificaciones. Cuándo, por fin, te pones delante del ordenador dispuesta a hacer realidad alguna de esas ideas que has ido recopilando… suena el teléfono, viene tu suegra de visita, se pone el niño malo o tienes que tender la lavadora para que el uniforme del peque se seque para mañana. Parece que el mundo conspira para que no lo logres.

 

  • En el fondo, cuándo hablas contigo misma desde la honestidad y la aceptación de tus limitaciones, sabes que no te lanzas por miedo e inseguridad. Y la mitad de las veces, por no decir la mayoría, esas ideas preconcebidas sobre la imposibilidad de cumplir tu sueño, sabes que no proceden de ti, sino de esas personas que te rodean y tratan de protegerte de un fracaso que ellos predicen como único resultado posible.

 

¿Y qué es exactamente un mentor?

 

Un mentor no es un adivino, no te va a garantizar el éxito. Sobre todo si recurres a él en busca de un milagro y en el fondo sigues dudando de ti misma, de tus capacidades y de tus habilidades.

Un mentor es una especie de facilitador. Un guía que te llevará de la mano por esta jungla dónde recibimos información de todo tipo por todas las vías imaginables hasta el punto de sentirnos desbordadas.

Es el encargado de seleccionar la información adecuada a la etapa en la que te encuentras, desgranarla, separar el grano de la paja y ayudarte a diseñar un mapa que te ayude a seguir avanzando con seguridad y confianza.

Pero, para que pueda hacer bien su trabajo, no es suficiente con que confíes en él. También necesitas aprender a conectar contigo, confiar en ti, aceptarte y trabajar para convertirte en la mejor versión de ti misma, tanto a nivel profesional como personal. Este último punto, el de desarrollo personal, es imprescindible y a muchos se nos olvida.

No esperes milagros si has perdido la fe en ti y en tus capacidades. Aquí la magia y la suerte no existen. Tu entorno no es responsable de las consecuencias de tus acciones, la única responsable de lo que sucede en tu vida eres tú. Con cada nueva decisión, generas nuevas situaciones que crean los momentos que estás viviendo.

Por eso, el trabajo de un mentor comienza mucho antes. Los primeros pasos en su estrategia para hacerte brillar están enfocados a sacar lo mejor de ti, ayudarte a recuperar tu confianza y transformar esa ilusión en ganas de hacer cosas distintas para conseguir resultados diferentes. Confía en ti más que ti misma y gracias a esa confianza, te retará a superarte cada día y crecer en cada esfera de tu vida.

Al menos desde mi punto de vista, un buen mentor necesita ser un buen coach para acompañar a su mentoree en sus primeros pasos hacia el autoconocimiento y el desarrollo de su seguridad y confianza en si mismo. Hace tiempo publiqué una entrada con las diferencias entre mentor, coach y consultor, puedes leerla AQUÍ.

Pero después de trabajar con mis chicas de las mentorías he llegado a la conclusión de que, como en todo, el secreto de un buen tutelaje, es encontrar el equilibrio perfecto entre compartir tu experiencia y motivar a tu tutelado para que encuentre las respuestas en sus propias vivencias. Solo así consigues que aprenda a volar solo y no dependa de ti cada vez que tenga que tomar una nueva decisión.

 

Y ¿qué puede hacer tu mentor por ti?

 

  • Allanarte el camino, poniendo su experiencia a tu servicio para que aprendas de sus errores y fracasos. Así, si te encuentras en su misma situación, sabrás que eso no es el fin, lo verás desde una perspectiva distinta, enfocándote en las posibles soluciones y alternativas, aprendiendo de cada experiencia y saliendo fortalecida.

 

  • Guiarte y orientarte cuándo te asalten las dudas y no sepas qué camino tomar. Gracias a su propia experiencia, sabrá motivarte para trabajar en soluciones alternativas, sopesar los pros y contras de cada una de ellas, preveer los posibles resultados y elegir la mejor opción para ti en cada momento, teniendo siempre un plan de emergencias… o varios.

 

  • Impulsarte a superarte cada día, adentrándote en terrenos que hasta ahora desconocías y te inspiraban desconfianza. Te acompañará y guiará para que ganes seguridad y confianza, aumentando tu autoestima y aprendiendo a volar sola. Salir de tu zona de confort acompañada te hará sentir más segura hasta que seas capaz de seguir creciendo tú sola.

 

  • Seleccionar esas tareas que son importantes de verdad para el correcto crecimiento de tu negocio, analizando las demás y clasificándolas correctamente. Así aprenderás a trabajar enfocada en lo importante, aprovechar mejor tu tiempo disponible y a ser productiva de verdad, ya que dejarás de querer sentirte ocupada todo el día.

 

  • Diseñar contigo una estrategia 100% adaptada a ti y a tu etapa, separando el grano de la paja, deshaciéndose de todo lo que no sirve y ayudándote a enfocar tus esfuerzos en seguir creciendo sin desmotivarte ni perder la ilusión ante nuevos obstáculos. Mantener la ilusión y la pasión por tu idea intactas es muy importante para seguir trabajando dando lo mejor de ti en cada momento.

 

  • Darte nuevas ideas para seguir avanzando, además de compartir contigo técnicas para analizarlas, comprobar su viabilidad, detectar posibles problemas que puedas encontrar durante el desarrollo de las mismas y cómo hacerles frente para salir victoriosa. Siempre hay más de una opción, el libre albedrío es algo que nadie puede quitarnos si tomamos las riendas de nuestra vida de forma consciente.

 

  • Ofrecerte claridad y coherencia a la hora de elegir entre las posibles opciones que te vayas encontrando durante el desarrollo de tu nueva estrategia. Apagará todo el ruido procedente de la multitud de canales de información y te ayudará a centrarte en lo que de verdad importa, para enfocar tus esfuerzos en un punto determinado y agilizar el proceso de trabajo, consiguiendo, así, mejores resultados.

 

¿Que valor tiene esto para ti?

 

  1. Claridad a la hora de escoger tu mejor opción.
  2. Apagar el ruido a tu alrededor y centrarte en lo importante.
  3. Invertir tu tiempo en acciones efectivas que tienen resultados reales.
  4. Dejar de estar ocupada apagando fuegos y atendiendo urgencias todo el día.
  5. Decidir con seguridad y confianza en tus habilidades y capacidades.
  6. Sentirte motivada y capaz de conseguir lo que te propongas si sigues la ruta adecuada.
  7. Ir tachando objetivos de tu interminable lista y ver como tu negocio fluye contigo.
  8. Conectar con tus ritmos, respetarte, aceptarte y trabajar para desarrollar al máximo tu potencial, a nivel personal y profesional.
  9. Encontrar el equilibrio entre todas las esferas de tu vida para sentirte realizada y feliz con tu estilo de vida.
  10. Agradecer las opiniones de los demás, entender que esos consejos proceden de sus propias experiencias y no permitir que te limiten a la hora de seguir trabajando para hacer realidad tu idea.

 

Y son solo 10 puntos, seguro que si has leído con atención todo lo que he compartido contigo hasta ahora, se te ocurren muchos más.

Pero lo importante, es que un mentor no solo te guía y orienta, sino que si de verdad siente la vocación de ayudar a los demás a crecer, te enseñará a diseñar tu propia estrategia, desarrollar tu habilidad, mejorar tus puntos débiles y seguir creciendo aunque él o ella ya no estén a tu lado para aconsejarte.

Combinar las características de un mentor con experiencia y de un coach profesional es la opción perfecta para trabajar en hacer realidad tu idea y aprender a volar sola, de forma autónoma, confiada y segura. ¿Por qué hacerlo tú sola cuándo hay infinidad de profesionales dispuestos a ayudarte?

 

¿Qué posibles barreras puedes encontrar a la hora de buscar un mentor?

 

  • El dinero. La más utilizada. Y hablo por experiencia. Es cierto que cuándo empiezas, sobre todo si el apoyo de tu entorno es escaso, tus recursos son limitados. Pero los tienes, solo es cuestión de analizar tu lista de prioridades y ver cómo puedes reorganizarlas para conseguir los recursos que necesitas para crecer.

Todas tenemos móviles de última generación, vamos a la peluquería, salimos a cenar con los niños, nos escapamos de vacaciones cuándo podemos… En resumen: tenemos dinero para lo que consideramos que es una prioridad en nuestra vida. Y lo que acabo de enumerar no son inversiones, sino gastos.

Irte de fin de semana romántico con tu pareja mientras los abuelos cuidan a los peques, es un gasto. Trabajar con un mentor para diseñar una estrategia adaptada a ti que te permita escalar tu negocio y tener, en un futuro, una fuente de ingresos más o menos estable, es una inversión.

Con el dinero que ganes de tu negocio en un plazo de 3 meses con tu nuevo sistema, puedes hacer esa escapada sin problema. Pero si tu negocio no es tu prioridad, sino que lo es irte ese fin de semana fuera a desconectar, no tendrás recursos para invertir en formarte o contratar a un mentor, ya que gastarás esos fondos en tu prioridad actual.

Y quién dice viajes, dice cualquier tipo de actividad o hobby que te suponga un desembolso y no sea cuestión de supervivencia.

Pero no te sientas mal ¡no te estoy juzgando! Al contrario. Solo quiero que te des cuenta que los recursos están ahí, solo que cada una de nosotras los invertimos y/o gastamos en lo que consideramos prioritario o más importante en cada momento. ¡Y no pasa nada! Somos libres para elegir lo que queremos hacer con nuestro dinero ¡faltaría más!

Lo que quiero transmitirte es que utilizar la falta de recursos como justificación mientras lo gastas en otras cosas que no te reportan beneficios a largo plazo es solo eso, una excusa. Y una vez seas consciente de ello, verás como serás mucho más selectiva a la hora de decidir en qué inviertes o gastas tu dinero.

Además, estoy segura de que si decides formarte o crecer con profesionales cuyo objetivo es ayudar y servir, encontrarás facilidades de pago y distintas opciones para acceder a su experiencia. Yo misma me esfuerzo al máximo y rasco todo lo que puedo para tratar de derribar la barrera del precio a la hora de acceder a mí.

No es que regale mi tiempo… pero me interesa más ayudar a 10 mujeres a cumplir sueños si me lo puedo permitir, que a 5, ganando lo mismo. De ahí que mis precios sean tan asequibles en algunos de mis servicios o vayan rotando cada cierto tiempo y que esté centrada en la calidad del resultado final, no en el tiempo de desarrollo.

 

  • El tiempo. Sí, la segunda gran justificación para no ponerte a hacer cosas distintas hoy mismo. No tengo tiempo, necesito días de 48 horas, ahora estoy agotada, ya lo haré mañana…

Y así pasamos los días, postergando y postergando, llevadas por el miedo y la inseguridad, no por la falta de tiempo.

¿De verdad no puedes dedicar una hora al día a hacer realidad tu idea de negocio? ¿No tienes una hora libre de las 24 que todas tenemos cada nuevo día? Claro que la tienes, solo que la inviertes en otras actividades que para ti son prioritarias o más importantes. Exacto, pasa exactamente lo mismo que con el dinero.

Todas tenemos el mismo número de horas diarias, otras responsabilidades y límites que si sobrepasamos, nos agotamos. ¿Por qué unas consiguen tener éxito y otras no? Por su nivel de compromiso durante la primera etapa, que es la más complicada. Yo he trabajado noches hasta las 4 de la mañana estando embarazada para agilizar mi sistema y dejar mi oficina para disfrutar de mi hijo.

En esos momentos, mi prioridad era profesionalizar mi web para tener una conciliación real. Y descansar era secundario. Aprovechaba la tranquilidad de las noches para avanzar, dormía un par de horas y después me echaba una minisiesta cuándo podía.

Estar embarazada y tener un embarazo de esos en los que te pasas el día entero vomitando es la excusa perfecta para no trabajar en tu negocio y decir: ufff es que estoy teniendo un embarazo malísimo, no puedo ni sentarme delante del ordenador. Pero cuándo reorganizas tus prioridades y sabes que lo que hagas hoy te llevará a dónde quieres estar mañana, sacas fuerzas y energías para lo que quieras.

Recuerda: siempre hay más de una opción para hacer lo mismo. Desarrolla tu ingenio y tu creatividad para buscar alternativas que, aunque avances más despacio, respetando tus ritmos y tus límites, te vayan acercando poquito a poco a tu meta. Esto es una carrera de fondo, un maratón. Encuentra tu ritmo, conecta con él, aclara tus prioridades ¡y adelante!

 

  • La falta de confianza. Y por esto hemos pasado todas… nos sentimos tan, pero tan chiquititas, que dudamos de nosotras mismas y nos convertimos en nuestro peor enemigo. Aquí los comentarios de nuestro círculo más cercano pueden hacer mucho daño si les damos importancia, ya que somos la víctima perfecta para que nos hagan sentir inútiles e incapaces de cumplir nuestro sueño.

Dudas de ti, de cada nueva decisión. Vives estresada porque piensas que todos los malos augurios de tus padres, tu pareja, tu entorno… se van a cumplir. Porque tú no vales para esto, no eres capaz de…, siempre te sale mal todo, tienes muy mala suerte, no es lo que has estudiado, ya no tienes edad para…

Y así, sin mala intención por su parte, esas personas que quieren protegerte del fracaso, aniquilan la poca seguridad, confianza y autoestima que tenías antes de lanzarte a emprender tu idea de negocio.

Es complicado hacer frente a situaciones de este tipo, pero vas a necesitar hacerlo si no quieres fracasar por limitaciones que nada tienen que ver contigo, por muy bienintencionadas que sean.

Cuándo recibas una crítica de este tipo, párate a analizar un momento lo que en realidad te están diciendo, qué punto débil están percibiendo en ti para pensar que no eres capaz o merecedora de tener éxito, de qué intentan protegerte y con qué objetivo. Incluso puedes preguntarles directamente, si son personas de confianza, por qué piensan eso de ti, que te lo expliquen mejor para ver en qué punto necesitas trabajar para superar ese obstáculo.

Puede que ante tu pregunta se queden callados… sin saber qué contestar y necesiten unos minutos para darse cuenta de que no están hablando de tus debilidades, sino de las suyas propias o de las que les han inculcado desde su infancia. Da las gracias siempre, valora su preocupación, no ataques ni te pongas a la defensiva. Tú no tienes que demostrar nada a nadie, solo a ti misma.

Recuerda que las victorias se demuestran con hechos, no con palabras. Las palabras se las lleva el viento, son los actos los que permanecen. Así que no hay mejor forma de demostrar que sí puedes que poniéndote manos a la obra y obtener resultados reales para demostrar que eres tan capaz de tener éxito como tú quieras ser.

crecer más deprisa con un mentor_

 

Y ahora que hemos superado las barreras de la falta de dinero, tiempo y confianza ¿qué te impide seguir creciendo 100% enfocada, confiada y segura de tus capacidades y habilidades? ¿qué pensamientos o creencias te mantienen estancada dentro de esa zona conocida y segura que, aunque no te gusta, es en la que siempre te has movido?

 

Mis propuestas para ti

 

Y después de contarte las maravillas de trabajar con un mentor o coach que te guíe, oriente y ayude a desarrollar al máximo todo tu potencial, quiero terminar este artículo ofreciéndote mi ayuda y experiencia en este campo.

  • Llevo años ayudando a otras emprendedoras a trabajar para hacer realidad sus sueños. De hecho, mi primer mentoring formativo vio la luz cuándo todavía no me había formado como coach pero sentía la necesidad de ayudar a otras mujeres a llegar al punto en el que yo me encontraba. Le puse un nombre que tiene un significado muy especial para mi: Haz Realidad tu Idea. Puedes verlo al detalle AQUÍ.

La próxima edición es el 4 de septiembre, nos esperan 3 largos meses juntas trabajando cada uno de los puntos importantes que necesitas desarrollar si tu objetivo es crear un negocio con unas bases sólidas e inquebrantables. Porque aunque tengamos la cabeza en las nubes, es imprescindible tener los pies sobre la tierra para tomar decisiones conscientes que nos ayuden a enfocarnos en obtener resultados reales.

  • Mi Mastermind para Soñadoras: un grupo reducido de trabajo dónde, durante 3 meses, trabajaremos juntas para ir cumpliendo objetivos que te acerquen cada vez más a tu meta final. En esta opción no hay plataforma formativa, está compuesto por sesiones individuales semanales y reuniones grupales mensuales, dónde desarrollamos cada uno de los puntos de mi Método CONECTA de desarrollo personal y profesional para emprendedoras, adaptándolos a la etapa real en la que te encuentras.

Si sientes que necesitas aprender conmigo de forma individual, a través de videoconferencias dónde trabajemos sobre tus circunstancias y necesidades reales, mi Mastermind para Soñadoras es tu mejor opción. Las plazas serán muy reducidas, porque implica una gran dedicación por mi parte, pero ya está habilitada la lista de espera (apuntarte no te compromete a nada, solo a recibir novedades sobre el inicio y desarrollo del Mastermind) y puedes apuntarte AQUÍ.

  • Mis Packs de Sesiones Estratégicas para Emprendedoras: dónde puedes escoger entre dos de mis métodos para el desarrollo de las sesiones individuales:

 

MÉTODO CONECTA

8 + 1 sesiones estratégicas para hacer realidad tu idea

sesiones estratégicas para emprendedoras

MÉTODO 5 CS

5 + 1 sesiones estratégicas para hacer realidad tu idea

mentoría para emprendedoras

Como ves, todo gira en torno a mi Método CONECTA de desarrollo personal y profesional para emprendedoras. Y es que después de tantos años trabajando para simplificar y perfeccionar mi sistema, he descubierto que hay una serie de pasos y puntos imprescindibles para aumentar tus posibilidades de éxito a la hora de hacer realidad tu idea.

Fíjate que digo aumentar tus posibilidades de éxito. Porque que tengas éxito no depende de mí y no puedo garantizarte que obtengas resultados reales. Yo puedo orientarte, guiarte, aconsejarte, ayudarte a conectar contigo, a ganar seguridad, confianza, aprender a tomar decisiones de forma consciente y preveer los posibles resultados… pero, como siempre, tu éxito depende solo de ti, de tu nivel de compromiso y dedicación durante nuestro trabajo juntas.

Es uno de los motivos por los que soy tan pesada en los retos gratuitos que organizo, como mi Reto de 14 días para convertirte en tu mejor versión a nivel personal y profesional, para que dejes de pensar y pensar y empieces a actuar, compartir y analizar de una vez. Pero es por ti, a mí me da igual… ¡yo ya lo hice en su día! Y ahora estoy recogiendo los resultados y quiero compartir mi experiencia contigo, para que la pongas en práctica y llegues dónde yo he llegado.

  • Mi Academia para Emprendedoras Soñadoras: ahora he habilitado la suscripción mensual y anual, con acceso a sesiones estratégicas individuales conmigo. Una vez dentro, tienes acceso a todos mis cursos formativos, ebooks, manuales y talleres, además de una asistencia mucho más personalizada que en la opción básica, dónde no hay sesiones y aprendes en modo DIY.

Durante el mes de junio, está a precio especial con plazas limitadas. Y el motivo es sencillo: mi objetivo es ayudar al máximo número de mujeres a cumplir sus sueños y facilitar el acceso al máximo, pero para eso, necesito organizar muy bien mi tiempo para ofrecer una asistencia de calidad que de verdad te ayude a crecer y te de ese impulso inicial que tanto necesitas cuándo acabas de empezar.

 

Como ves, tienes infinidad de opciones para aprender, formarte, crecer y evolucionar conmigo. No hay lugar para excusas y justificaciones. Algunas son en modo DIY, dónde el tiempo no es una barrera, otras son adaptables ya que tienes la posibilidad de reservar tú misma el día y hora de nuestras sesiones, todas tienen facilidades de pago para que puedas adaptarlas a tus circunstancias… Me he esforzado al máximo para dar respuesta a todas las solicitudes que recibo por correo y redes sociales.

Si sientes que todavía no ha llegado tu momento, puedo entenderlo y no pasa nada. Estaré aquí cuándo decidas que estás preparada para apostar alto por hacer realidad tu idea. Pero me dejas con la intriga de cómo has sido capaz de leer casi 4000 palabras si piensas que todavía no necesitas un mentor o coach que te ayude a seguir creciendo… Dedica unos minutos a reflexionar, analizar tu situación actual, haz una lista de pros y contras… y decidas lo que decidas, no lo dejes para mañana.

Mañana siempre aparecerá una nueva excusa que te mantendrá dentro de tu zona segura y así, haciendo siempre lo mismo, nunca verás resultados diferentes con los que ganar seguridad y confianza en ti mismas y en todas esas habilidades y capacidades que te hacen diferente, especial y única.

Como te digo en todos mis correos, si estás suscrita a mi newsletter semanal o a alguno de mis cursos gratuitos, yo no estoy aquí para obligarte ni para convencerte, tampoco para venderte una fórmula mágica para triunfar sin hacer nada, limitándote a pensar y dibujar en esa agenda tan bonita que llenas de tareas pendientes… estoy aquí para tratar de ayudarte, intentar adaptarme a tu situación actual, tratar de romper todas las barreras que te impiden trabajar conmigo y tratar de facilitarte el acceso al máximo.

Pero eres tú quien decide. Y cuándo lo hagas, si la opción escogida es confiar en mí para hacer crecer tu idea, convertirla en un negocio real capaz de evolucionar contigo y ayudarte a alcanzar ese estilo de vida con el que sueñas, seguiré aquí, con nuevas propuestas y soluciones adaptadas a las peticiones y consultas que recibo por correo. Pero… habrás perdido un tiempo muy valioso y el tiempo, querida amiga, es nuestro mayor valor.

Apuesta por ti, confía en ti. Si tú no lo haces, nadie lo hará 😉

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