Productividad. La gran aspiración de toda emprendedora online. Pero, además de aspirar a ella ¿haces lo necesario para conseguir alcanzarla? Es decir ¿te mueves físicamente en esa dirección, más allá de tus deseos y aspiraciones?

Ya hemos hablado varias veces sobre el tema de alinear nuestros deseos, pensamientos, decisiones y acciones. No podemos desear tener tranquilidad en nuestra vida y pasarnos el día saltando de una tarea a otra, apagando fuegos, estresadas y frustradas hasta un nivel alarmante. No estamos siendo coherentes con nosotras mismas.

Y es que alinear deseo – pensamiento – decisión – acción no es tan fácil y rápido, pero, como todo, si es posible. Todo depende de tu nivel de compromiso contigo misma y tu perseverancia a la hora de encontrar el punto de equilibrio que te permita sentirte realizada en todas las áreas de tu vida.

Solemos culpar a otros o a situaciones externas de nuestro caos actual, tiramos la pelota fuera y nos consolamos pensando que la responsabilidad no es nuestra y las posibles soluciones escapan a nuestro control. Si piensas así, puedes dejar de leer ahora mismo. Pero si piensas así y estás dispuesta a cambiar ese pensamiento, te invito a leer el resto del artículo.

Cuándo cedes tu responsabilidad a agentes externos, me da igual si son personas o situaciones, el cambio no es posible, porque no te implicas en el proceso necesario para alcanzarlo. Te conviertes en una observadora pasiva de tu propia vida, invirtiendo tu tiempo, ese tan valioso que todas tenemos, en lamentaciones.

Esperas que suceda algo mágico que te consuele y ayude a salir de ese bache… pero es que si tú no empiezas a moverte hacia las posibles soluciones que te harán salir de ese estado de frustración, si no das el primer paso y confías en tu capacidad de renovación, nadie ni nada puede hacerlo por ti.

No es sencillo darte cuenta de que tú eres la única que puede solucionar tus problemas porque todos han nacido de ti, de tus pensamientos, decisiones y acciones. Los demás no tienen la culpa de lo que tú has decidido hacer. Si sientes que te has equivocado, tú eres la que puede volver atrás y tomar el camino correcto. Nadie ni nada más.

Por lo tanto, si sientes que el mundo que te rodea es caótico y que no te da la vida para todo lo que tienes que haces, si piensas que te equivocas una y otra vez a la hora de planificarte y llegas frustrada y desencantada al final del día, sin energía ni motivación, mira a ver de dónde procede esa desmotivación para ponerle remedio.

Lo demás, es poner parches a un sistema que, de por sí, no está funcionando correctamente. Si emprender fuese sinónimo de sufrir, sacrificarte, esforzarte y dejarte la piel sin dormir, descansar ni disfrutar de la vida… ¿qué sentido tiene dejar tu trabajo actual, ese en el que al menos te pagan las vacaciones y cuándo sales por la puerta de la oficina, los problemas se quedan dentro?

Yo emprendí y dejé mi oficina para tener una vida mejor, para trabajar en algo que me apasiona y me hace sentir motivada y realizada. No emprendí para pasar cada día frustrada por no llegar a todo lo que tengo/debo hacer para tener el éxito que yo quiero tener. Porque el éxito, querida amiga, es algo tan subjetivo y cambiante, que desear algo tipo: quiero tener éxito en mi trabajo no significa nada.

Lo que para mí es tener éxito, para ti puede ser fracasar. Y así se nos van las horas, planificando acciones que nos lleven a un éxito tan difuso y cambiante que cada vez se aleja más de nosotras. Cuándo lo más sencillo sería fijar objetivos más a corto plazo que nos motiven, apasionen e impulsen a hacerlos realidad.

No disfrutamos del camino, nos lo pasamos corriendo desesperadas por llegar a la meta. Y en esa carrera, nos agotamos y desperdiciamos toda nuestra energía, nos maltratamos y exigimos niveles de perfección desorbitados, cuándo si fuésemos pasito a pasito, disfrutando del camino, celebrando cada pequeño logro, descubriríamos que lo bonito es el camino, no la llegada a la meta.

Y para tratar ayudarte de forma práctica, quiero compartir contigo los puntos más importantes a tener en cuenta a la hora de crear tu propio método de gestión del tiempo, ese que te permita ser productiva sin agotarte, sin ceder el control de tu responsabilidad a causas o personas externas y sentirte realizada y motivada en tu día a día:

Aumenta tu Productividad de forma real y vence tu caos actual

prioridades vs objetivos

¿Conoces la diferencia entre tus prioridades y objetivos? ¿Sabes que, a veces, si no defines primero tus prioridades y las conviertes en objetivos, corres el riesgo de que choquen entre sí y se vaya todo lo que has hecho hasta ahora al garete?

  • Tus prioridades son esas acciones o deseos en base a las que tomas tus decisiones a cada momento del día. A veces de forma inconsciente, en automático.
  • Tus objetivos son aquellos que vas sumando a tu lista de tareas porque sientes que son los que tienes o debes hacer para que tu negocio y tu vida en general, funcionen correctamente y como tu crees que quieres y necesitas.

Por ello, si no están alineados y son coherentes entre sí, ganan las prioridades pero… nos sentimos frustradas por no cumplir todos nuestros objetivos. ¿Te suena?

Párate a analizar tus prioridades, piensa qué es lo que de verdad quieres y sientes que necesitas para estar en paz contigo misma. Una vez tengas claras tus prioridades, desaparecerá el sentimiento de culpa. Si no cumples algún objetivo, es porque no era prioritario.

necesidades vs deseos

¿Crees que lo que deseas hacer coincide siempre con lo que sientes que necesitas hacer? ¿Qué es lo que sientes y piensas cuándo tus deseos no coinciden con tus necesidades?

Porque yo puedo desear tener flexibilidad horaria, pero si necesito más clientes para cubrir mis gastos… aquí entramos en conflicto y, de nuevo, aparece la culpa en escena. No estoy siendo fiel a mis deseos y prioridades por dar más importancia a mis necesidades y objetivos?

También puedo desear una casa más grande dónde mis perros y mi hijo puedan jugar y corretear hasta agotarse, pero si hago balance entre las horas que tendré que dedicar a limpiarla… puede que lo que en realidad necesite sea una más pequeña, porque mi prioridad es tener más tiempo para mi familia, sea correteando o simplemente saliendo a la montaña a dar un paseo.

Como ves, nuestras necesidades reales no siempre coinciden con lo que deseamos o sentimos que necesitamos. Y si no dedicamos tiempo a aclarar este punto, corremos el riesgo de bloquearnos y paralizarnos de nuevo.

análisis y desglose de tareas

Y ahora que has definido correctamente tus prioridades, las utilizas como filtro para marcarte objetivos coherentes con ellas y distingues entre lo que deseas y lo que necesitas para seguir avanzando, llega el momento de sacar tu planning y empezar a organizar las tareas que realizas a diario.

Si tratas de organizar tareas que no has filtrado, luego no te lleves las manos a la cabeza si descubres que sí, estás muy ocupada, pero ese nivel de estrés y dedicación no se refleja en los resultados que obtienes. Mantener la coherencia es muy importante para que las piezas encajen y todo funcione correctamente.

Puedes empezar a planificar el año con un objetivo prioritario que necesitas llevar a cabo cada mes, cuándo tengas estos 12 objetivos definidos, puedes desglosarlos en objetivos semestrales, trimestrales, mensuales, semanales… ¿y diarios? No sé tú, pero planificar día a día mi próximo año a mi me estresa más que liberarme.

tu tiempo es tu mayor valor

¿Qué te parece? Como ves, si dedicas tiempo (ese que a veces sientes que te falta…) a observarte, escucharte y descubrir qué es lo que de verdad deseas y necesitas hacer para alcanzar esos objetivos prioritarios que te acerquen a tu meta final… ¡ahorras tiempo! Porque no vas a lo loco, sino en base a un plan, más o menos detallado, que te va diciendo qué hacer y qué no hacer cada vez que te paras a pensar y decidir.

Te aseguro que es muy liberador poner todo por escrito y sacar de tu cabeza toda la basura mental que vamos acumulando durante años, meses y días. Esas vocecitas que nos aconsejan qué hacer y, a veces, se contradicen entre ellas haciéndonos sentir muy pequeñitas, no son (al menos no siempre) buenas consejeras.

En resumen:

infografía productividad contra el caos

 

Y ya sabes que si quieres que lo hagamos juntas y esté a tu lado para ayudarte, guiarte y orientarte a la hora de aumentar tu productividad para eliminar el caos de tu vida, ¡puedes contar conmigo!

En Abril tenemos una MasterClass fascinante relacionada con este tema: Productividad contra el Caos, dónde comparto contigo este sistema y te ayudo a implementarlo en tu negocio y en tu día a día.

¿Qué me dices? ¿Te atreves a poner patas arriba tu organización actual para empezar a invertir tiempo en acciones de verdad efectivas? ¡Cuéntame y lo vemos juntas!

 

Diseñadora de webs con alma, mentora y formadora de emprendedoras creativas que quieren hacer realidad su idea y crear un negocio online único conectado con ellas.

Sigue aprendiendo:

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