Ya has elegido cuál será la idea principal sobre la que vas a dar vida a tu negocio online con alma. Tienes claro qué contenido vas a compartir y cuál es tu para qué. Además, has trabajado para detectar tus habilidades y cualidades para ponerlas a trabajar para ti y convertirte en tu mejor versión.

Entiendes que para tener éxito en tu vida profesional, es necesario mantener cierto equilibrio en todas las facetas de tu vida. Es la forma más sencilla y práctica de mantener la frustración y desmotivación a raya. Así que, aunque acabas de empezar, estás contenta con los avances.

Pero, como ya sabes, tu aventura emprendedora acaba de empezar. Sí, has pasado a la Etapa Dos: En Busca de Diferenciación ¡pero tu proyecto aún está en pañales!

Quiero que entiendas que algunos negocios tardan apenas unos días en pasar de la Etapa Uno a la Dos pero otros pueden invertir semanas en este proceso. No es ni mejor ni peor. Todo depende del ritmo natural de crecimiento de tu idea y de ti misma.

Si desde el principio has tenido claras tus pasiones, te costará menos avanzar. Si, además, cuentas con cierta estabilidad externa para dedicar tiempo a la creación de tu negocio, también notarás que puedes ir un poquito más deprisa.

Las que asumimos el papel de mentoras para emprendedoras online, a veces, caemos en el común error de pensar que todos los negocios avanzar al mismo ritmo y que si alguna de nuestras clientas tarda más, es porque no está lo suficiente comprometida.

No siempre es así. Es cierto que hay que revisar el sistema de creencias y la forma en que la emprendedora que nos ha contratado organiza sus prioridades pero, a veces, es necesario rascar un poco más y llegar a la parte emocional.

Igual que las personas, los negocios son distintos, incluso tratando de la misma temática. Tienes que aprender a escucharlo, conectar con él de forma real e ir viendo que te va pidiendo a cada momento. Si consigues crear un negocio con alma, con coherencia y autenticidad, verás que el camino se va dibujando solo delante de ti.

Como ves, la diferencia entre emprender por pasión y emprender porque es lo que toca, es clave para llegar a un nivel de comprensión y conexión tan profundo con la idea que estás desarrollando. Y es que tu negocio es, en cierto modo, tu misión de vida, la forma en que ayudas a los que te rodean. A través de él das y recibes gratitud.

Así que antes de adentrarnos a analizar juntas lo que necesitas aprender e integrar para superar la Etapa Dos: En Busca de Diferenciación e iniciar la Etapa Tres: En Busca de Estrategia, te invito a echar un vistazo a las entradas publicadas hasta ahora sobre Cómo Emprender con Alma:

 

 

Para iniciar la Etapa Dos: En Busca de Diferenciación, vamos a recurrir a la lista de habilidades y cualidades que creamos nosotras mismas y obtuvimos de parte de terceras personas. En base a las más repetidas al comparar las dos listas, vamos a diseñar tu primera estrategia de comunicación.

Y en este punto, a veces, también surgen bloqueos. Sobre todo relacionados con la escritura y la forma de escribir y redactar. Por eso, antes de profundizar en las pautas para crear tu propia estrategia de contenidos, quiero que tengas muy claro lo siguiente:

Nadie va a comunicar tu mensaje mejor que tú.

Puedes contratar a la mejor copy del mundo… pero si tú no tienes claro tu para qué y lo que quieres transmitir… los textos que recibas comunicarán un mensaje que no es el tuyo y tu web desprenderá unas emociones que nada tendrán que ver contigo ni con tu idea.

Aquí es cuándo caemos en la incoherencia y creamos contenido que se pierde en el olvido sin que nadie lo lea ni preste atención. Y nos lamentamos, porque vemos que otros compañeros de profesión han escrito cosas similares y han tenido éxito ¿por qué nosotros no?

Tal vez sea porque ese mensaje si es suyo, pero no tuyo. Lo que comunicas en tu web no es lo mismo que transmites en tus comunicaciones en redes, newsletter, correos… porque en estas últimas vías de comunicación la que escribe y redacta eres tú, no tu copy.

Este es uno de los motivos por los que te aconsejaré siempre que aprendas a escribir desde tu autenticidad. Aunque contrates a un profesional para que maquete y revise tus textos, dedica tiempo a decirle qué quieres comunicar, para qué y todos los detalles que necesite saber sobre tus valores, misión y visión, tanto personal como profesional.

 

¿Cómo diferenciarte de otros profesionales de tu nicho?

 

Y es que aunque tú seas única e inimitable, a veces nos dejamos llevar tanto por el ruido que tenemos a nuestro alrededor, que terminamos por copiar estrategias que encontramos en otras webs, cursos, formaciones… sin adaptarlas a nuestra propia idea.

Si te limitas a copiar estrategias que has recopilado por ahí, sin dedicar tiempo a analizarlas, personalizarlas y adaptarlas… corres el riesgo de perder un tiempo muy valioso, además, por supuesto, de no conseguir conectar con tu comunidad como te gustaría.

Y sin conexión, no hay confianza y sin confianza, no hay fidelización. Como ya sabrás, si quieres que tu negocio crezca y evolucione, necesitas crear una comunidad activa y participativa en torno a él, sino, terminarás frustrada y desmotivada al ver que tus propuestas no tienen la acogida esperada.

 

Diferenciarte por tu forma de comunicar

 

Si en tu lista de habilidades y cualidades descubres que se repiten varios rasgos relacionados con la comunicación como, por ejemplo, la empatía, la comunicación, la escritura, la capacidad para escuchar y aconsejar a otros poniéndote en su piel… tu forma de comunicar puede ser tu rasgo diferenciador.

Cuándo estés redactando tus textos, sé tú misma. Escribe como hablas: con naturalidad, utilizando tus propias palabras y expresiones. Sí, revisa la ortografía y redacción. Utiliza sinónimos si ves que repites siempre las mismas palabras. Pero conecta con tu voz, tu tono, tu léxico de marca y utilízalo siempre.

Todas las marcas tienen una serie de palabras que las definen y comunican la esencia de su mensaje. Un universo léxico propio que transmite su propuesta a su comunidad sin necesidad de adornarla. Dedica tiempo a descubrir el tuyo. Para ayudarte, he diseñado una sencilla ficha de trabajo que puedes descargar aquí:

 

DESCARGAR FICHA UNIVERSO LÉXICO
 

Cómo completar la ficha para crear tu propio universo léxico para tu marca con alma:

  1. Anota tus habilidades y cualidades recopiladas en la etapa anterior y asocia un sentimiento o emoción que comunica cada una de ellas.
  2. A cada emoción, asígnale una propuesta de valor personalizada relacionada con las soluciones que ofreces a tu comunidad.
  3. De cada propuesta de valor, extrae las palabras más representativas, con las que te sientas más identificada. Pueden ser sustantivos, frases hechas, expresiones, adjetivos… lo importante es que sientas que te representan tanto a ti como a tu marca.
  4. Quédate con las palabras que más te identifiquen y que sientas que comunican mejor tu mensaje y propuesta de valor. Imprímelas y cuándo tengas dudas sobre cómo redactar tus textos, sácalas y revísalas.

 

Y cada vez que tengas que redactar una nueva página de ventas, newsletter o campaña para tus redes sociales, revisa tu universo léxico y escoge esas palabras que mejor comuniquen la esencia del mensaje que quieres compartir. Llegará un momento en el que las tendrás tan interiorizadas que no te hará falta recurrir a la ficha.

 

Diferenciarte por los recursos y herramientas que utilizas

 

Otra opción, sobre todo en el ámbito tecnológico y de mentorías, coaching o consultorías, es optar por diferenciarte creando una metodología propia.

Crear tu propio método, basado en tu experiencia a nivel personal y profesional, te distinguirá automáticamente del resto de profesionales de tu nicho. Pero no te lo inventes, ese método tiene que existir de verdad.

Si, por ejemplo, cuentas ya con guión que has ido elaborando gracias a tus sesiones de coaching estratégico, revísalo y divídelo en varios pasos, a cada paso asígnale un nombre significativo y sencillo de recordar, describe brevemente en qué consiste e intégralo como parte de un proceso de coaching.

Pero, imagina que te especializas en diseño de páginas webs en Squarespace, o en diseño y maquetación en Indesign. ¿Puedes crear un método sobre estos procesos de trabajo? Por supuesto. Todo proceso es susceptible de desglosarse en distintos pasos y crear una metodología de trabajo propia que puedes compartir con tus clientes para diferenciarte.

Y no solo eso, sino que puedes crear un método de trabajo único incluyendo de forma activa a tu cliente. Haz que deje de ser espectador y participe en el desarrollo del trabajo que estéis realizando. El nivel de compromiso aumenta de forma considerable cuándo tu cliente tiene uno de los papeles protagonistas.

Sentirse parte activa del proceso de creación, no solo dando el visto bueno, le hará sentir que el resultado le representa de verdad y las posibilidades de que termine por convertirse en un embajador de tu marca, aumentan considerablemente.

Si echas un vistazo a mis páginas de servicios de mentoría estratégica y de diseño web con alma, verás que he creado un método propio, dónde el cliente es el protagonista, en ambos servicios. Pero no solo es el protagonista de palabra, sino que lo es de verdad.

Te explico la diferencia: enviar un formulario para diseñar la web de tu cliente y hacerle llegar los avances para que de el visto bueno, no convierte el proceso en un método dónde el cliente es una parte importante y activa. Sí, él da su opinión, pero no participa activamente en el proceso real de desarrollo.

Implicar al cliente en el desarrollo del proceso es hacerle responsable y partícipe de la totalidad del proceso, trabajar juntos para conseguir las respuestas que ambos necesitáis, dejar que él hable, aporte, comparta… sus experiencias, necesidades, objetivos… aunque seas tú quién las vaya procesando y haciendo realidad.

Pasar de observador-juez a participante-cocreador es muy importante para que el nivel de compromiso y satisfacción de tus clientes aumente y sientan que eres la persona perfecta para ayudarles a hacer realidad su idea.

Permíteles que se expresen, después de todo los principales interesados en obtener buenos resultados son ellos, no tú, aunque a veces pensemos lo contrario. Tal vez sus aportaciones te parezcan pésimas, pero después de todo el negocio es suyo, no tuyo y sabe lo que quiere mejor que tú.

Si ves, desde tu experiencia profesional, que se está desviando del camino y que sus aportaciones no le darán los resultados que espera, no te cierres en banda. Edúcale. Haz todo lo posible para compartir con él tus conocimientos sobre el tema, pero no le vendas algo que te representa a ti y no a él o ella.

Si quieres diferenciarte por tu método de trabajo, trata de que ese método sea comprensible y que tus clientes entiendan lo que les estás proponiendo. Si tus descripciones son demasiado enrevesadas y utilizas demasiados tecnicismos, puede que obtengas el resultado contrario al que esperas especializándote.

Cuándo más natural, simple y concreto, mejor. Elimina todas las florituras que compliquen la comprensión y legibilidad. Te lo agradecerán, creéme. Además, una vez hayas simplificado al máximo tus propuestas, descubrirás que algo mágico sucede: los correos con dudas que recibes, se reducen drásticamente.

Y cuándo esto ocurre, cuándo las dudas y consultas disminuyen, significa que estás consiguiendo tu objetivo: conectar de forma real, empática, auténtica… con tu comunidad. Así que trata de no complicarte demasiado la vida a la hora de redactar tus propuestas, de verdad, no merece la pena.

Aquí tienes una ficha muy sencilla para empezar a diseñar tu propia metodología. Puedes tomar mis métodos como referencia, pero recuerda que nuestro objetivo aquí es dar vida al universo léxico de nuestra marca con alma, no tomar ideas de otros profesionales y aplicarlas tal cuál porque posiblemente no solo no funcione, sino que te haga perder tiempo y credibilidad:

 

DESCARGAR FICHA MÉTODO PROPIO
 

Cómo completar la ficha para crear tu propio método de trabajo:

  1. Desglosa tu proceso de trabajo en una serie de pasos bien diferenciados (entre 5 y 8, en la ficha tenes 5 que es el número aconsehable).
  2. Asigna un nombre representativo (una o dos palabras) a cada paso.
  3. Explica qué problema solucionas a tu cliente en cada uno de esos pasos.
  4. Define qué va a aprender tu cliente de cada una de las soluciones que aportas.
  5. Haz una lluvia de ideas para crear el nombre de tu método. Puedes utilizar las siglas de cada paso, la primera sílaba, un par de palabras que formen parte de tu léxico de marca… lo importante es que ese naming esté 100% relacionado contigo.
  6. ¿Qué comunica el nombre qué has escogido? ¿Coincide con tu propuesta de valor?

 

En resumen:

 

¿Qué hacer para diferenciarte de otros profesionales de tu nicho?

 

  • Crea el universo léxico de tu marca, apoyado en tu identidad visual, para dar vida al branding perfecto para tu negocio online.
  • Utiliza esas palabras que te representan y comunican tu mensaje en todas tus acciones de comunicación.
  • Comunica desde tu autenticidad, cuidando la ortografía y redacción, pero de forma natural manteniendo tu identidad.
  • Crea un método de trabajo propio dónde tu cliente pase de espectador a co-creador, aumentando su confianza y compromiso.
  • Elimina al máximo el ruido que te llega de otras fuentes que no te aportan nada ahora. Si estás en la etapa de diferenciación, de poco te sirve aprender sobre embudos de venta automatizados. Todo a su tiempo. Haz solo una cosa a la vez para obtener los mejores resultados.

 

infografia emprender con alma en busca de diferenciacion

 

Por supuesto que la formación y trabajar con mentores y coachs es importante. De hecho, te aconsejo estar siempre reciclándote si quieres seguir ofreciendo lo mejor de ti a tus clientes, pero prioriza. Reserva una franja horaria para formación y crecimiento, no te dejes llevar por el síndrome de Diógenes digital acumulando cursos y formaciones que todavía no vas a necesitar.

A veces, cuándo consumimos más recursos y formaciones de los que en realidad necesitamos, sobre todo si están enfocados a etapas más avanzadas, corremos el riesgo de saturarnos y quemarnos demasiado pronto y sin necesidad.

Y no porque lo que aprendemos no nos funcione a nosotros, sino porque no estamos respetando el ciclo de crecimiento real de nuestra idea, estamos acelerando el proceso y, a veces, las consecuencias son la desmotivación, la frustración y tirar la toalla por tener la sensación de que esto no es para nosotras y que no tenemos tiempo para nada.

No es que no seas válida, es que te estás exigiendo demasiado para la etapa real en la que te encuentras. No es que tu idea no funcione, es que la estás haciendo crecer a un ritmo desproporcionado. No es que no tengas tiempo, es que no has dedicado tiempo a establecer tus prioridades.

Las cosas de Palacio, van despacio. ¿Te suena? Pues cuánto antes entiendas que acelerar procesos, quema tu negocio en vez de hacerlo crecer fuerte y sano, antes podrás dedicar tiempo a conectar contigo, con tu para qué, con tu propuesta de valor, con tu diferenciación… y empezar a disfrutar de esta aventura que es emprender online.

Si quieres acceder a más contenido teórico en modo autoestudio para crear tu negocio online, puedes unirte gratis a mi Academia Haz Realidad tu Idea. Si quieres que te ayude de forma individual y personalizada, agenda una cita conmigo AQUÍ.

 

Fuente fotografía: Shutterstock – Jenpol Sumatchaya

Diseñadora de webs con alma, mentora y formadora de emprendedoras creativas que quieren hacer realidad su idea y crear un negocio online único conectado con ellas.

Sigue aprendiendo:

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