Cuándo decidimos crear un negocio online y lanzarnos a emprender lo hacemos cargadas de sueños e ilusiones por cumplir, con ganas de comernos el mundo y compartir con todos los que quieran escucharnos las soluciones que tenemos para ellos.

Conforme pasan los días, los meses, los años… descubrimos que esto no es tan fácil como parecía desde fuera. A veces, necesitamos algo más que un ordenador con internet para hacer realidad nuestra idea, sobre todo si queremos hacerlo bien desde el principio.

Pero no siempre lo que creemos que necesitamos, es lo que necesitamos en realidad. Queremos hacerlo todo perfecto: la idea perfecta, la web perfecta, el email perfecto, el post perfecto, el curso perfecto… Y perdemos una cantidad ingente de tiempo muy valioso en acciones que aún no sabemos si funcionarán de verdad.

Mis inicios como emprendedora están marcados por el aspecto profesional y tecnológico. Así que tranquila, te entiendo, porque yo misma he pensado que tenía que ser todo perfecto para que funcionase y sentirme orgullosa de los resultados obtenidos.

Me centré tanto en la parte técnica de crear un negocio online que, durante un tiempo, casi perdí el contacto con la parte más personal y humana. Y es que, a veces, la estrategia no lo es todo, una marca con alma no es 100% estrategia y eso, ahora, lo tengo muy claro.

Es uno de los motivos por los que empecé a formarme como coach y a estudiar todo lo que caía en mis manos sobre desarrollo personal y espiritual. En este punto hay quién dijo que me alejaba de mi especialidad pero, desde mi punto de vista, lo que hice fue acercarme más a mi misión de vida.

Y ahora, un año después y habiendo procesado todo lo que he aprendido, mi perspectiva respecto a los negocios con alma ha cambiado bastante. Al fin he encontrado una misión que me llena, tanto a nivel personal como profesional. Y me muero de ganas por compartirla contigo.

Es el principal motivo por el que creé esta web, El Perro de Papel me ha dado muchas alegrías, pero ahí plasmo mi parte más profesional y técnica. Aquí, en Haz Realidad tu Idea, doy más cabida a la parte más emocional y humana de crear un negocio con alma conectado contigo.

De esta nueva visión, también nacieron mi Reto Tu Mejor Versión en 14 Días y mi Test para Emprendedoras Soñadoras. Con estos recursos gratuitos intento ayudar a otras compañeras a descubrir que todas esas respuestas que buscan fuera, saturándose de información a veces contradictoria, jamás les servirá de nada si no la pruebas por ti misma.

Y ¿Qué diferencia hay entre emprender desde tu esencia, conectando con tu mejor versión a nivel personal y profesional, siendo flexible contigo misma y cuidándote de verdad y emprender centrándote en tu faceta profesional, dejándote llevar por el perfeccionismo, las exigencias inhumanas y la idea de que separar ambas facetas de tu vida es la más normal?

Si lo haces desde la primera opción, puede que tardes más. Conoces y respetas tu ritmo, no te presionas y tu objetivo es ayudar a esas personas que de verdad necesitan tus soluciones. Te sientes plena y realizada cada día. Te conviertes en tu mejor versión y sigues creciendo y evolucionando a diario.

Si lo haces desde la segunda opción, llega un punto en el que piensas que emprender es un sacrificio, haces las cosas por obligación, centrada solo en los beneficios económicos, dejándote llevar por la idea de que si no corres más que los otros profesionales de tu nicho, te quedarás sin clientes y arruinada para siempre.

Sí, no eres una ONG. Ninguna de nosotras lo somos. Sigo pensando que tu tiempo, como el mío, tiene un valor. Las facturas del banco no se pagan con los likes de facebook ni los de instagram. Pero cuándo tu principal misión es la de ayudar, servir, dar… la energía que liberas es energía de gratitud. Y lo que das, te viene de vuelta.

¿Que atraerás a personas que quieren todo gratis? Tal vez. Pero ese riesgo, si ofreces recursos gratuitos, siempre estará ahí. La solución que he encontrado es marcar muy bien la línea divisoria entre mis soluciones gratis y las de pago.

Las gratis no implican mi dedicación en exclusiva de forma individual. Las de pago, requieren que dedique tiempo solo a una persona y a su idea y eso lo cobro porque necesito dinero para llevar el estilo de vida que quiero para mí y mi familia.

Y no pasa absolutamente nada. La gente lo entiende. Y los que no lo entienden, suelen marcharse cuándo reciben tus correos promocionales. No te preocupes por eso. Tú marcas tus límites, siempre que los tengas muy claros e integrados.

Si antes de comenzar tienes esto claro y forma parte de tu misión y propósito, no te costará demasiado diseñar tus líneas de productos y servicios, tanto los que vas a regalar como los que vas a vender. Los problemas respecto a vender desaparecen, porque sabes muy bien que el contenido que ofreces es igual para unos y otros, lo que cambia es tu implicación y el tiempo que les dedicas.

Como ves, no es tan complicado:

 

  • Descubre en qué etapa te encuentras y cuál es tu misión de vida.
  • Integra tu faceta personal con la profesional para unificarlas y dar siempre lo mejor de ti.
  • Establece unos límites sanos y saludables para ti.
  • Diseña una línea de productos y servicios, gratuitos y de pago, en base al tiempo en exclusiva que dedicas a cada uno de ellos.
  • Empieza a relacionarte con el dinero desde la gratitud, no desde la escasez. Todo lo que hagas, hazlo para ayudar, no para enriquecerte. Te aseguro que se nota mucho.

 

Una vez tengas la parte emocional de tu negocio bien definida, puedes pasar a la parte estratégica. Tienes mucho contenido sobre este tema en mi Academia Haz Realidad tu Idea. Ahora puedes acceder a ella completamente gratis en modo autoestudio(sin asistencia técnica, resolución de dudas ni acceso a los talleres y webinars):

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¿Sientes curiosidad por saber el motivo por el que he desbloqueado el acceso gratuito? Muy sencillo: mi misión es ayudarte a conciliar tu vida personal y profesional. Quiero que puedas dar tus primeros pasos tú sola, aunque no puedas invertir dinero en lograrlo.

Dentro de la Academia encontrarás todos mis conocimientos y experiencias sobre cómo crear un negocio online que funcione: estrategias de comunicación, captación, fidelización, visibilidad, crecimiento, posicionamiento… pero es responsabilidad tuya crear tu propio plan de estudio.

En esta modalidad no me tendrás al otro lado para resolver dudas y ayudarte de forma individual. Aquí es dónde he marcado el límite entre lo que puedo regalar y lo que quiero vender.

¿Piensas que es arriesgado? Para nada. Yo lo que más valoro de una formación es la parte de mentoría individual o grupal, poder acceder a mi tutor para resolver dudas y recibir feedback y consejos. Así que no creo que esté arriesgando mi tiempo, lo que más valoro, al habilitar esta modalidad.

Más bien al contrario. Pienso que gracias a esta iniciativa voy a poder ayudar a muchas más mujeres que antes, al menos a dar sus primeros pasos y descubrir que si quieren ¡pueden! y que la tecnología o la falta de recursos ¡no es un problema!

Además, esta decisión me ha liberado. Hace tiempo que quería hacer algo así para expandir los límites que tenía establecidos. Y es que cuándo algo cambia en tu vida personal, como ves, afecta a todas las áreas y es algo que sientes, aunque al principio no entiendas qué es lo que te incomoda.

Así que si alguna vez sientes que algo está fallando en tu estrategia, ya sea a la hora de poner precios o de comunicarte con tu audiencia, párate a pensar y pregúntate qué es lo que quieres en realidad.

Por muchos cursos, libros, webs… que hayas hecho y visitado para aprender y formarte, las fórmulas mágicas no existen. Busca referentes que te inspiren, pero haz lo que mejor se adapte a lo que tú necesitas.

Si sientes que quieres regalar uno de tus cursos o ebooks porque te apetece o quieres, hazlo. Si sientes que quieres marcar tus límites como yo lo hago, en base al tiempo que dedicas en exclusiva a tus seguidores y comunidad, hazlo.

Eso sí, decidas lo que decidas, hazlo de corazón, de forma transparente y sin medias tintas. Esas estrategias de marketing en las que el límite de tiempo no es cierto… ya no funcionan. Vender desde el miedo cada vez tiene menos efecto, la gente es más receptiva a la confianza, la seguridad, los beneficios emocionales, los resultados reales… en definitiva, a la parte positiva: al amor.

Así que si quieres formarte y aprender conmigo, únete a mi Academia Free y ¡manos a la obra! Y si necesitas una dedicación más exclusiva, intensiva e individual, PINCHA AQUÍ, agenda una cita ¡y hablamos!

Diseñadora de webs con alma, mentora y formadora de emprendedoras creativas que quieren hacer realidad su idea y crear un negocio online único conectado con ellas.

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