Me estoy volviendo una obsesiva de las páginas de venta y aquí considero páginas de venta también las páginas dónde ofrecemos el regalo (lead magnet) a nuestra comunidad a cambio de que se suscriban a nuestra lista.

Y es que considero que, en cierto modo, pedir el correo a un lector a cambio de un regalo, es también una venta teniendo en cuenta que entrará dentro de uno de tus embudos y, como sucede habitualmente, al final recibirá una propuesta de pago.

Así que retomo mi actividad en el blog para contarte cómo es para mí la página de ventas perfecta, tanto si la enfocas en captar suscriptores como si decides que el objetivo sea vender uno de tus productos o servicios.

¿Qué necesita tener tu página para conectar con tu lector?

Storytelling = Conexión

  • Una historia que active su imaginación, lo sitúe dentro como protagonista y le haga sentir que lo que tú cuentas, es lo que le sucede a él.

Aquí entra en juego el storytelling: contar historias que conectan. El storytelling, lejos de lo que algunos piensan, no es inventar historias porque sí para manipular y persuadir a tu comunidad, sino crear una historia con bases reales que haga sentir, imaginar, conectar e identificarse a tu interlocutor con la historia que estás exponiendo.

Por eso suele comenzar con preguntas dónde expones las principales preocupaciones o deseos de tu cliente ideal esperando que se active su mente y responda con un sí a todas ellas. Es más sencillo conectar en positivo a través del sí que si lo que diseñas son preguntas que se respondan de forma negativa. Cosas de la mente y la psicología.

Para que esta pequeña introducción sea efectiva, necesitas tener muy claro a quién estás hablando. Sí, necesitas conocer mínimo la situación actual de tu cliente ideal: qué desea, qué le preocupa, qué quiere conseguir, cuáles son los principales obstáculos que encuentra en su camino para lograrlo.

¿Por qué? Porque a partir de estos puntos clave crearás las preguntas que inician la historia que estás creando. Si no sabes qué le preocupa y qué desea ¿cómo esperas ayudarle? Si no sabes lo que en realidad necesita ¿qué vas a ofrecerle?

Por ejemplo, yo soy consciente de que uno de los grandes problemas de mi comunidad es la inversión inteligente del tiempo. Por ese motivo, suelo hacer referencia a la flexibilidad horaria en la mayor parte de mis páginas de venta. Antes me refería a este detalle como Gestión del Tiempo sin más, pero después de años profundizando, he llegado a la conclusión de que el tiempo, más que gestionarlo, lo invertimos o gastamos ¿no te parece?

Así que empezaríamos nuestra página de venta con una serie de preguntas (tampoco te pases, no queremos que nuestro lector se sienta interrogado) destinadas a ubicar a nuestro interlocutor en el papel de protagonista.

¿Sientes que te falta tiempo para mantener la calidad de vida que deseas? ¿Llenas tu agenda de mil cosas por hacer sin priorizar y llegas al final del día agotada? ¿Emprendiste para pasar más tiempo con tus hijos y solo los ves un ratito por la tarde sin energía para seguirles el ritmo?

 

¿Y por qué a ti? ¿Quién eres tú?

Ahora que ya tienes su atención es el momento de mantener el interés para asegurarte de que siguen leyendo y no cierran la página. Has conseguido que se identifiquen con la historia y activar su imaginación a través de problemas cotidianos que viven día a día. Es tu turno: preséntate.

Ya no compramos a marcas, las compras son mucho más emocionales que hace unos años y conocer la historia de la emprendedora que hay detrás, compartir valores con ella e incluso tener una filosofía de vida afín puede marcar la diferencia más que los precios.

Preséntate utilizando tu propuesta de valor: quién eres, qué haces, para qué lo haces, cómo lo haces, cuáles son esos valores que aplicas a tu trabajo y con qué objetivos, qué puedes ofrecerles tú que no encontrarán igual en otros profesionales de tu nicho.

Es cierto que este detalle a veces aparece con el tiempo, me refiero a la diferenciación… pero es algo que tenemos todas nosotras ya dentro esperando a ser descubierto, potenciado y desarrollado porque, a fin de cuentas, esa chispa única es la que nos hace diferentes. Y cuándo la encuentras, es cuándo sucede la magia.

 

¿Qué beneficios o experiencias les ofreces?

eres lo que comunicas

 

  • ¿Cómo va a cambiar su vida si confían en ti? ¿Qué van a ganar, cumplir o alcanzar si trabajar contigo o participan en las soluciones que ofreces? Aquí queremos experiencias, resultados, beneficios sensoriales que nos motiven a comprar.

Es genial saber que con tu curso voy a aprender a diseñar mi web en una semana pero… ¿qué voy a ganar yo con eso? ¿cómo me voy a sentir cuándo lo consiga? ¿Realizada, motivada, satisfecha, cualificada…? ¡Cuéntamelo!

Ya que hemos activado la imaginación y creatividad de nuestro cliente potencial desde el primer párrafo, no nos pongamos técnicas tan pronto. Si nos adelantamos, corremos el riesgo de crear interferencias y romper la conexión. Y una vez perdida la conexión, es muy complicado recuperarla.

Sigue utilizando el storytelling y cuéntale a tu cliente cómo va a ser el proceso desde que ha llegado a tu página (con sus objeciones, deseos, bloqueos y aspiraciones) hasta que decide confiar en ti (prueba tu método o propuesta) y, por fin, finaliza vuestro proceso juntas (el resultado final, ese cambio que esperaba o lo que quería aprender / obtener de ti).

Recuerda que compramos con el corazón y justificamos las compras con la razón. Sobre todo cuándo estés vendiendo un producto o servicio de gama medio-alta o alta, sí que necesitarás hablarle a su parte racional para hacerle entender que confiar en ti no es un gasto, sino una inversión de la que obtendrá beneficios.

 

Para quién sí y para quién no: filtra.

Si has llegado hasta aquí… supongo que ya eres consciente de lo importante que es conocer a tu cliente ideal, al menos a grandes rasgos (deseos, objetivos, bloqueos, necesidades,…) para conectar con él a través de su realidad cotidiana creando historias sensoriales reales ¿verdad?

Entonces también habrás deducido que no todo el mundo que llegue a tu página de ventas, será tu cliente ideal. Por eso esta parte de tu landing page es tan importante ya que es la que nos sirve para filtrar y asegurarnos de que solo accede a nosotros esa persona a la que de verdad podemos ayudar a mejorar su vida con nuestras soluciones y propuestas.

Aquí vamos a definir a través de una serie de puntos quién si sacará provecho de nuestra propuesta porque encaja en el perfil de público al que podemos ayudar y, por supuesto, en la segunda columna dibujaremos la antítesis de nuestro cliente ideal: a quién no podemos ayudar.

Por ejemplo, en mi caso, en la columna del NO aparecen personas poco comprometidas para las que el tiempo es lo más importante y la calidad es algo que aprecian como valor añadido pero no como valor prioritario. Es decir, que quieren las cosas para ayer… si la calidad es excelente, pues genial. Pero si es mediocre, tampoco pasa nada. Su prioridad es que esté YA.

 

Testimonios, casos reales, datos y estudios

Sí, ha llegado el momento de hablar a la mente racional. Esta parte puede ser la más aburrida, pero si el producto o servicio que estás ofreciendo es de gama media/alta… no queda otra que justificar la compra con razones lógicas si no quieres que te lleguen un montón de devoluciones la semana después…

Es sencillo: puedes incluir testimonios de clientes que hayan trabajado contigo y compartan su experiencia de aprendizaje (recuerda que aprendemos a través de la experiencia, pídeles que te cuenten su experiencia, no que te pongan a ti por las nubes…).

Pero, si todavía no tienes clientes porque acabas de empezar, siempre puedes buscar datos estadísticos o estudios universitarios que avalen la importancia de lo que propones. Esta segunda opción es un poco más impersonal, pero si no tienes otra alternativa también funciona.

Y, por último, si no tienes testimonios reales ni encuentras datos que refuercen tu propuesta, siempre puedes hacer un estudio de un caso real (incluso puedes ser tú misma) que haya pasado por una situación como la que vive tu cliente y que aplicando lo que tú vas a compartir con él, haya conseguido cumplir sus objetivos con éxito.

Como ves, opciones hay muchas. No te bloquees aquí, abre tu mente y sé creativa. El tiempo que inviertas en desarrollar este punto es importante para no fastidiarla a estas alturas de la venta.

 

Características y detalles técnicos

Seguimos hablando a la mente lógica para que entienda que está invirtiendo su dinero para mejorar su calidad de vida, no tirándolo por la ventana. Así que ahora es el momento de detallar las características técnicas de lo que ofrecemos.

Si se trata de una formación, aquí puedes incluir los diferentes módulos, formatos, material extra… y si has estudiado cuánto valdría cada material por separado, añádelo con el conocido valorado en… Eso ayuda a que se vayan haciendo una idea del valor final de lo que estás ofreciendo.

Si se trata de un servicio puedes incluir el número de horas, procesos a realizar, tipo de asistencia… e igual que en el caso anterior, añade la valoración. Si quieres que tu cliente valore tu tiempo, primero tienes que valorarlo tú ¿no crees?

QUE PROBLEMA SOLUCIONAS

 

Bonus o Extras incluidos con su valor real

Si has creado una solución maravillosa que incluye varios bonus extras que aportan valor adicional a tu propuesta, ahora es el momento ideal para mostrarlos junto a una breve descripción centrada en el principal beneficio y su precio real si lo compran por separado.

Aquí ten especial cuidado, puedes cargarte la confianza que has generado en tu cliente si tratas de hacer ver que lo que regalas como extra vale más de lo que en realidad les costaría si lo comprasen de forma individual.

Y te hablo por experiencia… he colaborado con algunos compañeros ofreciendo acceso a mis cursos como bonus para los suyos y al ver la landing… casi me da algo al ver la valoración del curso que aporté inflada una barbaridad. Claro que, aquí quién pierde es el vendedor no yo, porque en mis páginas de ventas pueden ver los precios reales y sacar sus propias conclusiones.

Lo ideal es ofrecer 3 bonus: uno que les sirva para antes de comenzar el proceso contigo, otro que les ayude durante su experiencia contigo y el tercero que termine de darles la autonomía que necesitan cuándo vuestro trabajo juntas haya finalizado.

Por ejemplo, cuándo lancé mi programa El Curso de tus Sueños, ofrecí solo un bonus pero les servía para antes, durante y después. El extra era acceso a mi curso Diseño Web Profesional en Divi, para que pusieran su web a punto antes del lanzamiento del curso. Tuvo una acogida estupenda.

Piensa, seguro que se te ocurren un montón de bonus tuyos o de otros compañeros para aumentar el valor percibido de tus propuestas. Nadie conoce tu propuesta ni las necesidades de tus clientes mejor que tú.

 

Precios y facilidades de pago

Y llegamos al final, dónde contamos en qué está valorado todo lo que ofrecemos y el precio al que pueden apuntarse si reservan su plaza ahora.

Aquí puedes ofrecer condiciones especiales por tiempo o plazas limitadas, pero tampoco te pases con la presión que ejerces… ten en cuenta que estás vendiendo de una forma empática y natural, conectando con tu cliente de forma real… no lo espantes ahora por querer vender a la desesperada.

Decir tus precios al final de tu propuesta es lo más natural del mundo. Si te sientes incómoda al hacerlo mira a ver de dónde procede esa sensación. Porque tenemos que tener claro que nuestro tiempo, conocimientos y experiencia tiene un valor, si tú dudas de él, posiblemente tus clientes también lo hagan.

Puede que tengas que trabajar primero tus creencias sobre el dinero para sentirte cómoda vendiendo. Pero si de verdad quieres convertir tu idea en tu forma de vida, necesitas ser consciente de que para sentirte bien tú y tu cliente, la relación tiene que estar equilibrada: dar y recibir a partes iguales.

A fin de cuentas, el dinero es una forma de energía más dónde tu cliente expresa su gratitud por la ayuda que le ofreces en forma de recursos materiales que a ti te permiten pagar las facturas ¿verdad?

También puedes ofrecer facilidades de pago. Es muy útil cuándo vendes productos o servicios de gama media/alta que sabes que tendrán buena acogida pero, tal vez, para tus clientes sea más asumible pagarlo a plazos que de una sola vez. Además, un pago a plazos te da estabilidad para ciertos meses, así que no es mala idea ¿no?

 

Las famosas garantías

Todos queremos saber si estamos invirtiendo o gastando. Y qué pasa si al final nos damos cuenta de que lo que hemos comprado no nos sirve ¿qué podemos hacer? ¿hay garantía de devolución?

Aquí te aconsejo tener cuidado… es genial ofrecer garantía de devolución. De hecho, este detalle a veces marca la diferencia entre comprar o no… pero tampoco vendas tu alma al diablo ¿vale?

Piensa que si lo que estás vendiendo es un infoproducto de descarga directa y ya lo han descargado, no estás obligada a devolver el dinero invertido porque han recibido lo que han comprado. Otra cosa es que no cumpla sus expectativas y ahí ya depende de ti regalar tu trabajo o no.

Y si es un servicio… la cosa se complica… ¿estás dispuesta a regalar horas de tu tiempo a alguien que ha cambiado de opinión en mitad del proceso? Yo solo hago la devolución si es después de la primera sesión, una vez dentro del proceso podemos reenfocarlo, aplazarlo o cambiarlo por otro similar, pero ya no hay posibilidad de devolución.

A no ser, claro, que no quieras complicarte ni desgastarte y decidas devolver su dinero a todo el mundo. Eso ya depende de ti…

Y luego esta… ¡la garantía de éxito! ¿Estás segura de que quieres comprometerte a asegurar que todos los clientes que te compren tendrán el éxito qué esperan tener? Yo no. Porque no depende al 100% de mí. Por lo que en todas mis páginas de ventas dejo claro que lo que yo comparto, funciona. Me ha funcionado a mí…

Pero no es una fórmula mágica que funciona sola. Hay que comprometerse, dedicarle tiempo, pasar a la acción, analizar resultados y aplicar las correspondientes mejoras. Si no adaptas y personalizas mis propuestas, no puedo garantizarte que tengas éxito, lo siento.

 

Y ahora ¿qué pasa?

Vale. Compro lo que me propones. Pero… ¿ahora qué? ¿lo recibiré por correo? ¿me escribirás? ¿tengo que invertir algo más? ¿qué pasará después?

Seguro que tu cliente tiene un montón de preguntas sobre el proceso de compra y lo que pasará después. Una idea estupenda para responder las dudas más recurrentes es crear un apartado de preguntas frecuentes dónde des respuesta a todo el mundo de forma general y, además, añadas la opción de contactar contigo a través de tu email.

Algunas de las preguntas que más se repiten son:

  • Y cuándo formalice mi reserva ¿qué va a pasar?
  • ¿Voy a tener que invertir algo más?
  • ¿Qué necesitaré para exprimir al máximo el proceso?
  • ¿Cuáles son las garantías?
  • ¿Voy a obtener los resultados que deseo?
  • ¿Qué formas de pago hay?
  • ¿Qué tipo de asistencia voy a obtener?
  • ¿Cómo va a ser el proceso?

Seguro que a ti se te ocurren muchas más ¿verdad? No olvides añadirlas todas, teniendo en cuenta las principales objeciones de compra que pueden surgir en la mente de tu cliente antes de darle al botón de comprar. Pueden serte muy útiles cuándo recibas correos con preguntas que tú ya has respondido en este área.

hacer grandes cosas

 

Y ahora… ¡a maquetarla bonita y voilá! Página de ventas lista para empezar a ofrecer tus soluciones al mundo. Bueno, no, al MUNDO no, solo a tu mundo ¿vale?

Recuerda que la distribución que acabo de compartir contigo es la que mejor me funciona a mí, no tienes por qué seguirla al pie de la letra. Puedes intercambiar módulos entre sí, analizar los resultados que obtienes, compararlos y decidir qué distribución es la que mejor se adapta a tus necesidades.

Ya sabes que las fórmulas mágicas inamovibles que funcionan a todos por igual no existen ¿verdad? Pues eso es aplicable a todo lo que comparto contigo. Aquí te cuento los rasgos generales a tener en cuenta a la hora de diseñar tu página de ventas irresistible, ahora es tu turno: adaptar, personalizar, reflexionar, probar, analizar y volver a lanzar.

Y para que te sea un poquito más sencillo, he diseñado una checklist muy visual que puedes descargar de forma gratuita desde el siguiente botón. Así puedes imprimirla y tenerla siempre a mano cada vez que te haga falta recordar los elementos a desarrollar en tu landing page.

infografia_landing_ventas

 

 

Me haría mucha ilusión saber qué te ha parecido mi resumen para crear una página de ventas perfecta, así que si te animas a dejarme un comentario aquí o en mi perfil de Facebook etiquetándome ¡me haces muy feliz! También te animo a compartir la entrada en tu red social favorita para que llegue a mucha más gente. Recuerda que mi comunidad, sin ti, no sería comunidad. ¡Estaría hablando yo sola!

Muchas gracias por regalarme parte de tu tiempo ¡que tengas un feliz día, soñadora!

 

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Diseñadora de webs con alma, mentora y formadora de emprendedoras creativas que quieren hacer realidad su idea y crear un negocio online único conectado con ellas.

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